Patrimonio cultural

A lo largo de la costa adriática y de las islas se suceden monumentos de los cuales varios por su belleza y por su valor artístico merecieron ser inscriptos en la lista de la herencia monumental mundial de la UNESCO. La UNESCO reconoció con todo derecho la grandeza, hermosura e importancia de estos monumentos y nosotros lo invitamos a Usted a conocerlos en su viaje a través de Croacia. Si viene a Poreč, Split, Trogir o Dubrovnik usted mismo descubrirá su belleza aún si no es amante de la historia del arte. No deje de visitar la Arena de la ciudad de Pula, la iglesia de Sveti Donat en la ciudad de Zadar o los campanarios en la isla de Rab.

Porec: Basilica de Eufrasio

La construcción de la basílica empezó en el siglo VI, pero hasta el presente sufrió muchos cambios arquitectónicos. La tercera iglesia gótica fue construida sobre la iglesia originaria del Cristianismo temprano del siglo VI. Aunque la iglesia fue destruida varias veces debido a los incendios, los terremotos y otros motivos, los mosaicos en el suelo del siglo V han sido preservados y representan uno de los tesoros más importantes de la pintura monumental del Cristianismo temprano. Las figuras de Cristo y de los mártires, así como la fascinante composición de la Santa Maria Virgen sobre el trono, representan un magnífico ejemplo de la obra de filigrana arquitectónica. Los más antiguos fragmentos del mosaico remontan al siglo III.


Trogir: El casco antiguo de la ciudad

El casco antiguo de la ciudad de Trogir que remonta al siglo XIII, fue registrado en la lista mundial del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por ser la culminación del arte escultórica. La ciudad es formada por dos partes: la oriental y la occidental, y es rodeada por las murallas de la ciudad con las torres. Cada casa tiene su propio escudo de armas y su propia inscripción. La plaza de la ciudad y la Catedral, construidas sobre las ruinas de un antiguo templo, junto con el portal preservado del siglo XIII, la obra del maestro Radovan, en el cual son representadas las escenas del Evangelio, son solo una parte de la virtuosa arte de escultura y de cincel, que hacen de las calles de esta ciudad el monumento a la majestuosidad humana.


Sibenik: La catedral de San Jakov

La Catedral de Sibenik es uno de los monumentos arquitectónicos más importantes del Renacimiento en Croacia. La construcción de la iglesia en piedra caliza y mármol de la isla de Brac empezó en 1431 y finalizó en 1536. La última fase de la construcción fue supervisada por los maestros Juraj Dalmatinac, y más tarde por Nikola Firentinac, gracias al quien, la catedral tiene su aspecto monumental. En la parte externa de la iglesia hay 72 retratos en piedra de las personalidades más destacadas de aquella época. Por su gran valor artístico, la Catedral de Sibenik, arte de los maestros dálmatas, fue proclamada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Dubrovnik

Dubrovnik ha sido reconocida en el mundo como la ciudad de los excepcionales monumentos culturales e históricos, por ello el núcleo de la ciudad vieja ha sido proclamado la zona protegida del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La ciudad que fue fundada en el siglo VII, rodeada por las murallas de 2 kilómetros de longitud, es considerada una de las fortificaciones de defensa más grandes de toda Europa. Los muros de la ciudad son de 25 metros de altura, y de 6 metros de profundidad, e incluyen 36 fortalezas, castillos y torres, rodeando las bellísimas calles, cuyos edificios y palacios son decorados con las fachadas de todas las épocas de historia de la famosa Republica de Dubrovnik. Pasear por las calles de Dubrovnik, tomar un café en la calle Stradun, caminar por los muros de la ciudad vieja es como visitar un museo viviente de estilos y épocas históricas.


Split: Palacio de Diocleciano

La construcción de este lujoso palacio empezó en 295 y finalizó en 305. Los tres últimos anos de su vida, el emperador Diocleciano transcurrió en el dicho palacio. El palacio tiene el plano de planta baja cuadrangular de las dimensiones de 215 x 180 metros y abarca la superficie de 38 500 m2. Este antiguo edificio, el mejor preservado de Croacia, fue construido con la piedra de la isla de Braè y fusiona los elementos de una antigua villa y un castillo fortificado. Hoy en día representa el núcleo de la ciudad de Split. Durante los siglos V y VI, el Palacio fue convertido en el edificio residencial, así que a los finales del siglo XIX, en el edificio vivieron más de 2600 personas. Hoy en día, sus bodegas de vino han sido transformadas en las áreas de exhibición, mientras que las plazas abiertas del palacio monumental se han convertido en los estupendos escenarios para los eventos culturales de verano.