Si viene a Kornati posiblemente al principio lo confunda el choque entre la
aguda blancura del pedregal y el azul tranquilizante del mar que esconde los
infinitos secretos de sus habitantes. Pero, conociendo este fenómeno natural
comprenderá que se trata de una complementación fantástica. El encuentro de
estos extremos creó uno de los parques nacionales croatas que deja a todos sin
aliento. El periodista de Nacional Geographic Adventure, Jon Bowermaster,
partió en kayac desde Zadar hasta Dubrovnik y en su viaje quedó maravillado
con Kornati y “su belleza intacta y austera; cultivada pero indomable”.
¿Qué es lo que lo maravilló tanto? Posiblemente las conocidas “coronas” de Kornati, que son al mismo tiempo también el fenómeno más conocido del Parque Nacional. Este hermoso nombre merecidamente lo recibieron los riscos blancos verticales que apuntan hacia el mar abierto. Las coronas son testigos y al mismo tiempo el más hermoso resultado de los largos procesos geológicos que las formaron con paciencia y cuidado.
El cormorán monudo, el halcón gris y el vencejo común son solamente algunos de los habitantes que encontraron su hogar justamente en las coronas. Usted se maravillará con las coronas desde lejos, pues está prohibido treparse a las mismas. Las coronas naturalmente se extienden también bajo el mar lo que abre una nueva dimensión que puede conocer si practica buceo.
Siete zonas de buceo lo invitan a descubrir las excitaciones submarinas – Usted solamente abandónese a la conducción de alguno de los centros de buceo locales que seguramente le darán una buena recomendación. Para aquellos que no son amantes del buceo las vistas desde Kornati son la solución – por eso encamínese hacia Metlina, Opat, Vrujsko, hacia la cumbre de Litnji o hacia Otoèevac y disfrutará de una vista de todo el territorio del Parque Nacional.
Puesto que la parte terrestre del Parque es propiedad privada de los habitantes de las islas circundantes, trepar a cualquiera de las cumbres exige cuidado y cautela, lo que en general vale también para los paseos por las islas.
Seguramente le interesa si también en el pasado vivía gente en Kornati. Visite las fortalezas ilíricas que son las construcciones más antiguas de las islas y se ubicaron en las zonas altas de las islas de Kornat y Žut. El período bizantino nos dejó la fortaleza de Tureta, en la isla de Kornat, que se supone fue construida en el siglo VI con la finalidad de proteger y acompanar la navegación de los barcos en el Mar Adriático de entonces que era bastante inseguro.
Le va a resultar interesante también la visita a la salina en Lavsa, es decir a sus restos que hoy están sumergidos, pero también a la pequena isla de Vela Panitula, donde a principios del siglo XVI fue construido un castillo veneciano. En ese castillo los pecadores de Kornati dejaban el dinero del impuesto al pescado y la difícil vida de los pescadores los llevó a construir un pueblo en el cercano islote de Piškera donde vivían solamente durante la “oscuridad veraniega”, que es cuando en el cielo no hay luna y cuando se pesca con mayor facilidad el pescado azul o graso. Con la caída de la República de Venecia desapareció también la tradición de habitar periódicamente el islote y por eso se pueden ver solamente unos pocos restos del pueblo.
La excursión a Kornati sin dudas será una significativa pieza en el rompecabezas de su visita a Croacia, pues el paseo por las islas será un interesante recorrido a través de los tiempos pretéritos, mientras que las vistas a las beldades de Kornati lo convencerán de que la naturaleza realmente pensó en todo. Debe darse tiempo y conocer todas las bellezas que esconde Kornati y quien sabe, por ahí esta belleza algo salvaje lo estimule a encontrar algunos valores olvidados ya desde hace tiempo en su interior.
El cormorán monudo, el halcón gris y el vencejo común son solamente algunos de los habitantes que encontraron su hogar justamente en las coronas. Usted se maravillará con las coronas desde lejos, pues está prohibido treparse a las mismas. Las coronas naturalmente se extienden también bajo el mar lo que abre una nueva dimensión que puede conocer si practica buceo.
Siete zonas de buceo lo invitan a descubrir las excitaciones submarinas – Usted solamente abandónese a la conducción de alguno de los centros de buceo locales que seguramente le darán una buena recomendación. Para aquellos que no son amantes del buceo las vistas desde Kornati son la solución – por eso encamínese hacia Metlina, Opat, Vrujsko, hacia la cumbre de Litnji o hacia Otoèevac y disfrutará de una vista de todo el territorio del Parque Nacional.
Puesto que la parte terrestre del Parque es propiedad privada de los habitantes de las islas circundantes, trepar a cualquiera de las cumbres exige cuidado y cautela, lo que en general vale también para los paseos por las islas.
Seguramente le interesa si también en el pasado vivía gente en Kornati. Visite las fortalezas ilíricas que son las construcciones más antiguas de las islas y se ubicaron en las zonas altas de las islas de Kornat y Žut. El período bizantino nos dejó la fortaleza de Tureta, en la isla de Kornat, que se supone fue construida en el siglo VI con la finalidad de proteger y acompanar la navegación de los barcos en el Mar Adriático de entonces que era bastante inseguro.
Le va a resultar interesante también la visita a la salina en Lavsa, es decir a sus restos que hoy están sumergidos, pero también a la pequena isla de Vela Panitula, donde a principios del siglo XVI fue construido un castillo veneciano. En ese castillo los pecadores de Kornati dejaban el dinero del impuesto al pescado y la difícil vida de los pescadores los llevó a construir un pueblo en el cercano islote de Piškera donde vivían solamente durante la “oscuridad veraniega”, que es cuando en el cielo no hay luna y cuando se pesca con mayor facilidad el pescado azul o graso. Con la caída de la República de Venecia desapareció también la tradición de habitar periódicamente el islote y por eso se pueden ver solamente unos pocos restos del pueblo.
La excursión a Kornati sin dudas será una significativa pieza en el rompecabezas de su visita a Croacia, pues el paseo por las islas será un interesante recorrido a través de los tiempos pretéritos, mientras que las vistas a las beldades de Kornati lo convencerán de que la naturaleza realmente pensó en todo. Debe darse tiempo y conocer todas las bellezas que esconde Kornati y quien sabe, por ahí esta belleza algo salvaje lo estimule a encontrar algunos valores olvidados ya desde hace tiempo en su interior.

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